“Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores.”

Salmos 34:4

Así como las aves se recogen al anochecer dentro de los árboles, así hoy nos escondemos bajo tu abrigo. Los temores nos hablan a nuestra mente y se refugian en nuestros corazones, pero hoy yo busco refugiarme bajo tus alas. He aprendido que Dios es amor y que el amor echa fuera todo temor. Muchos son los ejemplos que la Biblia relata, pero hoy recuerdo como María la madre de Jesús confió en tu Palabra. Joven, inexperta, pero conocedora de las escrituras sabía que una mujer en su condición de embarazo sin haberse casado sería ajusticiada y apedreada. Sin embargo, ella reposó en el mensaje que el ángel le trajo y fue a refugiarse al lugar que tú tenías preparado para ella. Su prima Isabel la acogió, la amó y cuidó para que ese bebé llegara a su cumplimiento.

Oración

Padre, hoy me refugio en tu presencia, hoy le hablo al temor y le recuerdo que no tiene poder sobre mí porque el “Yo Soy” vive en mí. Hoy continúo confiando y aprendiendo que todo lo que tiene mi nombre escrito en el libro de la vida se cumple y se cumplirá, en el nombre de Jesús.