“Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia”

Colosenses 3:12

Todos estos días hemos estado en una constante búsqueda de nuestro Padre celestial para convertirnos en todo lo que él desea para nuestra vida. Cuando alguien nos invita a una Gala, lo primero que averiguamos es como debemos vestirnos para presentarnos como es debido a la fiesta. El Espíritu de Dios te muestra cómo debes vestirte porque Él te escogió y te dice que eres un pueblo santo, o sea separado para Él, y que eres amado; entonces puedes manifestar su compasión, bondad, humildad, gentileza y paciencia. ¿Cómo alcanzo esa vestimenta? Sumergido en su Palabra, conectado a su Santo Espíritu para que Él te revele su significado y así puedas tomar la decisión de vivir a la manera de Dios y no la propia.

Oración

Padre, escucha mi clamor ya no quiero vivir más a mi manera, quiero vivir reconociendo que tú me elegiste para que yo diera frutos de bien y no de mal. Tú me elegiste para que yo sea esa persona que manifesta al Dios que vive en mí, que lleve el mensaje de la verdad del evangelio a mi generación y descendencia, en el nombre de Jesús.