“Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia,y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.”

Miqueas 6:8

¿Cómo debemos acercarnos al trono de Dios? ¿Qué debemos hacer cuando le buscamos? Pensamos que al hacer buenas obras, oraciones repetitivas o presentar sacrificios va a producir que Él nos atienda, pero la realidad es otra. Dios ya nos mostró en su Palabra su deseo: que caminemos en rectitud, que nuestro corazón sea humilde, porque todo lo que somos se lo debemos a Él. Su anhelo es que nos acerquemos reconociendo nuestra posición de hijos, mostrando un corazón misericordioso, como el suyo. Él escuchará nuestro clamor y sus oídos se inclinan hacia nosotros para respondernos porque sus misericordias están disponibles. Nuestro Dios no retiene el enojo y muestra su eterno amor por sus hijos. Él recuerda que somos su pueblo elegido, real sacerdocio, nación santa y posesión exclusiva suya.

Oración

Padre, en este lugar donde me encuentro, donde todo parece no tener solución, tú me hablas y me muestras las respuestas a todas mis preguntas e inquietudes. Cuando estoy adorando al único Dios verdadero todo toma otro rumbo. Tú declaraste en tu Palabra que, por la obediencia hasta la muerte de tu Hijo, su nombre sería exaltado sobre todo nombre para que toda rodilla se doble y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor. Hoy me uno a todos aquellos que están viviendo este ayuno y este devocional,y te decimos que lo hacemos por amor a tu nombre, en el nombre de Jesús.