“Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.”

Santiago 2:26

Por su gracia recibiste al Señor Jesucristo como tú Señor y Salvador, pero fue a través de tu fe que esto sucedió. El Espíritu Santo puso en ti y en mí una medida de fe para salvación y en ese día corriste al altar a recibir el mayor tesoro. Esto era solo el comienzo, porque todo lo que recibimos de parte de Dios tiene una medida de fe. Fe es la certeza, la seguridad de lo que estás esperando y la convicción de que vas a recibir lo que todavía no eres capaz de ver; esta fe necesita acción para que produzcir lo que tú esperas y perseverancia, a través de una constante búsqueda, para examinar y estudiar todo lo que Dios tiene para ti y los tuyos. Fe nos habla de traer a existencia en nuestro interior aquello que somos capaz de ver con nuestro ojos espirituales y que aún no se ha manifestado en lo natural.

Oración

Padre, llévanos en esta trayectoria de búsqueda constante para encontrarnos que cada momento necesitamos fe para continuar creyendo que todo lo que tú has prometido en tu Palabra se va a cumplir en nuestras vidas, en el nombre de Jesús.