“Buscad a Jehová mientras pueda ser hallado llamadle en tanto que está cercano.”

Isaías 55:6

Terminamos este tiempo de ayuno con esta escritura: busquemos al Señor mientras podamos, porque todavía Él está cerca. Ahora es el tiempo cuando los que se han apartado de sus caminos se arrepientan y se acerquen al dador de vida. El Señor está esperando para mostrar sus misericordias y Él perdonará a todo el que se arrepienta genuinamente de sus pecados. Oramos creyendo que Dios se compadece de toda la humanidad, su mayor deseo es que todos lleguen al arrepentimiento y reciban el maravilloso regalo de la salvación. Es nuestra fe que ni uno de los nuestros se pierde y que todos llegarán a ser salvos y servirán a nuestro Rey.

Oración

Padre, hoy te doy gracias por haberme escuchado, por estar atento a mi clamor, por salvarme, sanarme y libertarme de todo mi pasado, por haber cambiado mi nombre y hoy llamarme hijo o hija de Dios. Gracias porque nos sumergimos en tu Palabra y a través de tu Santo Espíritu hemos conocido más y más los latidos de tu corazón. Gracias porque creo, con total certeza, que mi generación y mi descendencia será luz en medio de tinieblas y sal para influenciar toda la tierra, en el nombre de Jesús.