“Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte”

2 Corintios 7:10

Es de suma importancia que entendamos que no hay salvación, si no hay primero arrepentimiento. El arrepentimiento es tomar la decisión de dar un giro de 180 grados de lo que ha sido tu vida hasta ese momento y comenzar una vida llena de la plenitud de Dios. Esto se recibe por medio de la gracia de Dios y por medio de tu fe creyendo que Dios, a través de su Hijo Jesucristo, fue a la cruz para pagar por los pecados tuyos y míos.
La tristeza que Dios produce nos muestra la consecuencia del pecado en que hemos estado viviendo. Esa tristeza da como resultado la salvación. Sin embargo, el mundo trae tristeza a tu vida, porque como le falta arrepentimiento termina produciendo muerte espiritual. ¿Crees que hoy es un buen día para rendir tu vida por completo al único Dios que murió por ti y por todos nosotros?

Oración

Si estás leyendo este devocional por primera vez y no has confesado a Jesús como tu Señor y Salvador, hoy te exhorto para que le digas: “Vengo ante ti arrepentido de todos mis pecados, y creo que tú eres el único Hijo de Dios que murió por mí, derramando tu sangre y trayendo salvación a mi vida. Hoy te recibo como mi Señor y Salvador y te doy gracias porque de hoy en adelante es tu Santo Espíritu que me sella para darme la revelación que tú eres mi Dios y yo soy tuyo en el Nombre de Jesús.